1938 Misión Naval venezolana en Italia: La primera vez que clases y marineros venezolanos viajaron a Europa

Como producto de las negociaciones iniciadas en 1934 entre el gobierno de Venezuela y el Reino de Italia, fueron adquiridos dos buques de guerra, catalogados inicialmente como cruceros en algunos documentos oficiales y la prensa nacional.

La Misión Naval venezolana que viajó a Italia en 1938 para recibir y tripular estas dos unidades de guerra, fue la primera ocasión en que clases y marineros venezolanos viajaron a Europa.

Estos navíos eran realmente dos siembra/draga-minas pertenecientes a la clase Ostia llamados Milazzo y Dardanelli, diseñados para la Regia Marina italiana por el teniente general del Cuerpo de Ingenieros Navales Francesco Rotundi en 1924 y comisionados al Establecimiento Técnico Triestino en Monfalcone. Rotundi, entre muchos otros diseños de importancia, fue el creador del buque escuela italiano Americo Vespucio.

Las características principales de la clase Ostia eran: eslora de 62,5 m, manga de 8,7 m, calado de 2,7 m, desplazamiento a media carga de 850 toneladas, velocidad máxima de 15 nudos y autonomía de 4.000 millas a 10 nudos. Estos buques tenían cascos de acero dulce Martin-Siemens y fueron construidos con algunas características especiales por la necesidad de su servicio en climas cálidos. Entre otras bondades, estas características consistieron en el revestimiento de madera en la cubierta principal de proa a popa, el aislamiento interior diseñado para proteger los locales internos de las altas temperaturas, y en algún alojamiento adicional. Su armamento consistía en dos cañones 102/35 del tipo Ansaldo Schneider Mod.1914, uno de 76/40 del tipo Armstrong Mod. 1917 y dos ametralladoras Colt-Browning de 6,5 mm Mod. 1914. Los 3 cañones disponían de tubos de tiro reducido (sub-calibres) de 25mm para prácticas de tiro. El aparato motor consistía de dos calderas, tipo Thornycroft, y dos máquinas verticales de triple expansión que actuaban sobre dos ejes con una potencia de 1.500 HP. Los timones eran del tipo no-compensado. Los buques también poseían un velamen auxiliar que consistía en un foque de 26m2, un trinquete de 93m2, una vela mayor de 98m2 y un velacho de 98m2. Típicamente la tripulación consistía de 10 oficiales y 75 clases y marineros.

El Milazzo y el Dardanelli fueron modificados y puestos a punto para Venezuela en los Astilleros de Muggiano en La Spezia, y entre las modificaciones importantes que se les realizaron se pueden mencionar la conversión del sistema de calentamiento de las calderas de carbón a petróleo y la eliminación del sistema de siembra y dragado de minas.

Minadores Milazzo y Dardanelli
Minadores Milazzo y Dardanelli

Inicialmente los cruceros que serían clasificados definitivamente como cañoneros iban a ser denominados General Urdaneta y Orinoco, pero este último fue finalmente designado General Soublette.

El capitán de navío Felipe Larrazábal, a la sazón Director de Marina, había viajado en agosto de 1937 a Europa, específicamente a Francia y al Reino de Italia a ultimar los detalles de la negociación de los dos cañoneros y adelantar una nueva negociación por un crucero que habría de llamarse Libertador, y que también incluiría algunos submarinos y lanchas torpederas M.A.S. (Motoscafo Armato Silurante) y otros materiales de guerra.

Entre finales de diciembre de 1937 y principios de enero de 1938, el capitán Larrazábal, que permanecía en Italia, y el capitán de fragata José Joaquín Fuentes quien estaba encargado de la Dirección de Marina en Venezuela, realizaron una rigurosa selección de 2 oficiales superiores que comandarían los buques, 20 oficiales subalternos, 14 clases y 38 individuos de marinería que habrían de ir a Italia a buscar los buques.

 Oficiales venezolanos que conformaron la primera tripulación de los cañoneros General Urdaneta y General Soublette. Foto: Colección del autor.
Oficiales venezolanos que conformaron la primera tripulación de los cañoneros General Urdaneta y General Soublette. Foto: Colección del autor.
Clases y marineros venezolanos que conformaron la primera tripulación de los cañoneros General Urdaneta y General Soublette. Foto: Colección del autor.
Clases y marineros venezolanos que conformaron la primera tripulación de los cañoneros General Urdaneta y General Soublette. Foto: Colección del autor.

El 23 de enero de 1938, en un solemne acto en la Escuela Naval de Venezuela, en Maiquetía, antes de la partida a Italia, el ministro de Guerra y Marina hizo entrega de los pabellones nacionales y los gallardetes de mando a los capitanes de corbeta seleccionados, Juan de Mata Peláez y Antonio Picardi. El presidente, general Eleazar López Contreras, ofreció un banquete de despedida y en una sentida arenga a los oficiales expresó: “…Oficiales de la Armada! Que el cálido entusiasmo que lleváis por realizar una misión digna de vosotros y honrosa para mi Gobierno, se convierta en vehemente y constante trabajo de perfeccionamiento en esas pequeñas naves de guerra que adquiere hoy la República para el efectivo entrenamiento de sus marinos que os pondrá en capacidad de gobernar técnicamente otras mayores que el País debe adquirir para la seguridad de sus costas. Llevad, señores Comandantes, una corona, homenaje de mi Gobierno al Libertador en su monumento erigido en el sitio glorioso que lleva el simbólico nombre de Monte Sacro…”.

El 25 de enero la Misión Naval venezolana zarpó hacia Italia en la motonave de bandera italiana Virgilio.

Guardiamarinas Gilberto Velarde y Ramón Rivero Núñez a bordo del buque de pasajeros italiano Virgilio, rumbo a Italia. Es de hacer notar, que para la época el grado de guardiamarina equivalía al actual de alférez de navío. Foto: Colección del autor.
Guardiamarinas Gilberto Velarde y Ramón Rivero Núñez a bordo del buque de pasajeros italiano Virgilio, rumbo a Italia. Es de hacer notar, que para la época el grado de guardiamarina equivalía al actual de alférez de navío. Foto: Colección del autor.

En próximas entregas hablaremos del arribo a Italia, la permanencia y el retorno a la patria de los 74 marinos y el comandante de la misión, el capitán Larrazábal, Director de Marina de la República de Venezuela.

Por: Ramón Rivero Blanco, octubre de 2011

Escrito por Ramón Rivero Blanco

Ramón Rivero Blanco

Investigador de historia naval venezolana

Ramón Rivero Blanco

Investigador de historia naval venezolana

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