Venezuela, el fortalecimiento de su Arma de Artillería

Es a partir de 1895, finales de un siglo signado por la Guerra de Independencia e incontables conflictos armados internos, cuando el Ejército de Venezuela comenzó a darle una estructura formal a su Arma de Artillería con ayuda de instructores alemanes.

La contratación de asesores militares germanos supuso, inevitablemente, la compra de piezas de artillería de ese origen que se concretó con la casa Krüpp y a las que, en las primeras décadas del siglo XX, le siguieron otras de fabricación francesa. Sin embargo, fue durante la Segunda Guerra Mundial, mediante los acuerdos suscritos con Estados Unidos en el contexto de la Ley de Préstamo y Arriendo (Lend and Lease Act), cuando hizo su aparición el material norteamericano, específicamente, cañones M1917/M1918 (versión estadounidense del francés GPF Mle. 1917 o Grande Puteaux) de 155 mm y obuses M2 (luego M101) de 105 mm. Apenas terminada la guerra, llegaron obuses de montaña M1 Pack Howitzer de 75 mm, tractores de Artillería Allis Chalmer M4 y, en los años subsiguientes, más obuses M101 y M114A1 de 155 mm.

Gran Puteaux
Cañón M1917/M1918 (versión estadounidense del francés GPF Mle. 1917 o Grande Puteaux) de 155 mm (Foto: MD)

A comienzos de la década de los 70; Venezuela ejecutó un importante plan de reequipamiento. En Italia se adquieron obuses Oto Melara M-56 de 105 mm y en Francia obuses autopropulsados GIAT AMX-13 Mle. F.3 de 155 mm, morteros Thomson-Brandt MO-120 RT-61 de 120 mm, así como vehículos blindados de acompañamiento de artillería GIAT AMX-13VTT/TB y de Puesto de Comando AMX-13VTT/PM. El nuevo material fue destinado principalmente al Ejército que activa nuevas unidades, mientras que la Infantería de Marina recibió obuses M-56 y morteros MO-120 RT-61 con los que creó su primer Grupo de Artillería.

En la década siguiente el Ejército adquirió más obuses M-56, así como y el sistema de lanzacohetes múltiples IMI LAR 160 de 160 mm, instalado (dos lanzadores de 12 cohetes cada uno) en el chasis de un tanque GIAT AMX-13, y complementado por un sistema de control de tiro Contraves Fieldguard. También esas fechas se compraron para el Ejército y la Infantería de Marina sistemas de control de tiro Thomson-CSF Atila.

Pasaron más de dos décadas para que la Artillería venezolana recibiera un nuevo impulso, esta vez con material ruso y chino.

Material ruso

En el marco de los acuerdos de cooperación técnico-militar suscritos con Rusia, el Gobierno de Venezuela concretó en 2009 una importante compra de material militar que en materia de Artillería de Campaña se tradujo, según cifras que han trascendido, en 48 obuses autopropulsados 2S19M1 MSTA-S de 152/L47 mm, 16 morteros autopropulsados 2s23 Nona-SVK de 120 mm, morteros remolcados 2s12 Sani de 120 mm, así como, 28 sistemas móviles de lanzacohetes múltiples BM-21 Grad de 122 mm y 12 95A52-2 / BM-30 Smerch-M de 300 mm, estos últimos considerados, actualmente como los de mayor poder de fuego en la región latinoamericana.

BM-30 Smerch
BM-30 Smerch (Foto: CEOFANB)

Asimismo, se adquirieron sistemas de localización de blancos y control de tiro y comando de artillería Mashina-M, instalados en vehículos blindados MT-LBu en sus versiones 1V15-3 (observación y localización de blancos) y 1V16-8 (control de tiro), para soporte de los obuses autopropulsados 2S19M1 MSTA-S; sistema de control de tiro Kapustnik-B, operados desde un camión táctico 6×6 Ural 4320 o un vehículo blindado 8×8 BTR-80 1V152, para el reglaje de tiro de lanzacohetes múltiples Grad y morteros autopropulsados 8×8 2s23 Nona-SVK y, finalmente, sistemas de control de tiro Vivary y sistemas meteorológicos Ulybka, colocados en camiones tácticos 6×6 Kamaz 5350 para complemento del sistema de lanzacohetes múltiples Smerch-M.

Cabe destacar, que con estos sistemas de artillería no se reemplazó ninguno de los existentes en el inventario del Ejército, salvo los lanzacohetes LAR-160/AMX13. Por otra parte, se crearon nuevos grupos de Artillería y, en particular, la 43º Brigada de Artillería de Campaña con dos grupos autopropulsados (MISTA-S) y tres de lanzacohetes múltiples (dos con Grad y uno con Smerch-M). Por su parte, los morteros autopropulsados 2s23 Nona-SVK fueron repartidos en los batallones de Blindado de la 41ª Brigada Blindada y los morteros remolcados 2s12 Sani en los batallones de Infantería.

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Obuses autopropulsados 2S19M1 MSTA-S de 152 mm (Foto: CEOFANB)

Material chino

La Infantería de Marina, a diferencia del Ejército, se decantó por el material chino. En la ejecución del plan de Adquisición de Armamentos para la Actualización, Reequipamiento y Reorganización de la Infantería de Marina, en mayo de 2012, se negoció con la empresa China North Industries Corporation (Norinco), por más de 508 millones de dólares, de armamento y material de campaña diverso.

En cuanto a Artillería, la orden comprende morteros autopropulsados 4×4 CS/SM4 de 81 mm; obuses/mortero autopropulsados anfibios 8×8 SM4 de 120 mm y lanzacohetes múltiples autopropulsados SR.5 de 122/220 mm, los cuales se recibirán a partir de este año. Para tal fin, la Infantería de Marina ha activado, en fechas recientes, dos grupos de Artillería, uno autopropulsado y uno mixto, que se suman a uno existente desde 1975, a la vez que está programada la activación de un cuarto grupo.

Presente y futuro

El Ejército venezolano agrupa en la actualidad unos 16 grupos de Artillería: diez de obuses remolcados, tres de obuses autopropulsados, tres de lanzacohetes múltiples y uno mixto obuses AP y lanzacohetes múltiples). Se suman, además, cuatro baterías independientes de morteros de 120 mm.

Respecto al material, además del ruso, continúan en servicio los obuses remolcados M114A1 de 155/23 mm, M101 de 105/22 mm y M-56 de 105/14 mm; los obuses autopropulsados AMX-13 Mle. F.3 de 155 mm y los morteros remolcados MO-120 RT-61. Lo mismo sucede con la Infantería de Marina con sus obuses M-56 y morteros MO-120 RT-61.

Obuses remolcados Oto Melara M56 de 105 mm (Foto: IMB)
Obuses remolcados Oto Melara M56 de 105 mm (Foto: IMB)

Hay que agregar, que no está previsto el retiro de esas piezas de origen norteamericano, francés e italiano, al contrario existen planes para su recuperación y actualización, algunos ya en marcha. Incluso, se conoció que, hace cinco años, el Ejército venezolano recibió un lote de obuses M101, excedentes del Ejército de Vietnam y remozados en Cuba. Y es que las de Artillería toman mucho más tiempo en alcanzar la obsolencia que el resto de las armas. Lo que queda pendiente es el reemplazo de los sistemas de control de tiro Thomson-CSF ATILA, adquiridos hace tres décadas.

Por todo lo expuesto, se puede afirmar que la Fuerza Armada Nacional de Venezuela cuenta con una fuerza de Artillería de Campaña significativa.

Antes de concluir, es necesario mencionar a la Artillería de Costa la cual fue desmantelada apenas terminó la Segunda Guerra Mundial. Pero ésta ha tomado vigencia otra vez, al adoptar Venezuela una nueva doctrina militar en la que la estrategia es la defensiva. Con base a esto, está planteada la creación del Comando Conjunto de Defensa de Costas que estará adscrito al Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional. Para su dotación, en 2009 se anunció la compra del sistema el sistema misilístico ruso BAL-E, pero ésta no se concretó y más recientemente se ha comentado sobre el interés en el misil crucero BrahMos, versión defensa de costa, desarrollado por el consorcio indo-ruso BrahMos Aerospace.

Pero tomando en consideración la difícil situación política, social y económica por la que actualmente atraviesa Venezuela, será el tiempo el que dirá cuando será viable la ejecución de esos planes.

Por: Carlos Hernández González

Escrito por Carlos Hernández González

Carlos Hernández González

Abogado graduado de la Universidad Central de Venezuela (UCV) con estudios de postgrado y especialización en desarrollo económico e integración latinoamericana (UCV e Intal, Buenos Aires). Egresado del Center for Hemispheric Defense Studies de la National Defense University (Washington, D.C.). Colaborador del diario Notitarde. Autor de libros y artículos en materia de seguridad y defensa, miembro de Red de Seguridad y Defensa de América Latina (Resdal), corresponsal del portal Infodefensa.com y de la revista Tecnología Militar. Miembro de FAV-Club.

Carlos Hernández González

Abogado graduado de la Universidad Central de Venezuela (UCV) con estudios de postgrado y especialización en desarrollo económico e integración latinoamericana (UCV e Intal, Buenos Aires). Egresado del Center for Hemispheric Defense Studies de la National Defense University (Washington, D.C.). Colaborador del diario Notitarde. Autor de libros y artículos en materia de seguridad y defensa, miembro de Red de Seguridad y Defensa de América Latina (Resdal), corresponsal del portal Infodefensa.com y de la revista Tecnología Militar. Miembro de FAV-Club.

Un comentario sobre “Venezuela, el fortalecimiento de su Arma de Artillería

  • el 3 febrero, 2017 a las 7:01 pm
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    El sistema LAR de 160 MM, al cual se hace referencia, era un casis de tanque AMX 13, que portaba dos modulos lanzadores de cohetes de 160 MM con 18 cohetes cada uno. Un solo tanque podia disparar 36 cohetes, uno a la vez o en modalidad de rafaga a mas de 40 KM de distancia, los operarios podian posicionarse para el disparo en cinco minutos, descargar todos los cohetes en 30 segundos y retirarse del lugar. Esta era un arma formidable, lastima que no se haya recuperado. Venezuela tenia dos baterias de este tipo y hoy continuarian siendo un poder disuasivo de gran respeto.

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