Persiguiendo Espejismos

En el mes de agosto del año 1987, específicamente el día 9, el patrullero de la Armada Venezolana “Libertad” (1), detectó una corbeta misilistica colombiana en las aguas territoriales venezolanas dentro del Golfo de Venezuela, la cual fue conminada a retirarse de la zona, y a partir de ese día, las unidades operativas de la Fuerza Aérea Venezolana fuimos notificados del hecho.

En esa época, hacia relativamente poco tiempo que en Venezuela se había realizado una consulta del anterior Presidente de la República de Venezuela, Dr. Luis Herrera Campins, ante las FAN, relacionadas a la aplicación de una posible solución a los problemas limítrofes de aguas marinas y submarinas con Colombia en el área del Golfo de Venezuela, que se conoció como la hipótesis de Caraballeda, la cual fue rechazada por considerar que se violaban los principios de soberanía territorial y de los derechos históricos del país sobre esas áreas, que definitivamente representan una zona de gran importancia estratégica para el país.

En el año anterior, en 1986, los gobiernos de Venezuela y Colombia habían intercambiado algunas notas diplomáticas en relación a este problema, y en el mes de mayo de 1987 se habían suscitado algunos inconvenientes diplomáticos en torno al mismo, que obligaron al entonces Presidente Lusinchi a realizar una consulta sobre una propuesta colombiana con los los ex presidentes Rafael Caldera, Carlos Andrés Pérez y Luís Herrera Campins, con el Presidente del Congreso Nacional Reinaldo Leandro Mora, el Presidente de Acción Democrática Gonzalo Barrios y el Canciller Consalvi. Al término de la reunión el Presidente Lusinchi declaró estar sorprendido por la proposición colombiana, ya que fue hecha sin conocimiento previo del gobierno venezolano. Las cosas se comenzaban a calentar.

A raíz de la información recibida en la unidad de vuelo a la cual pertenecía en esa ocasión, el recientemente creado Grupo Aéreo de Caza No. 16, creado en agosto de 1983 y activado en Noviembre de ese mismo año (2), con sede en la Base Aérea “El Libertador”, en Palo Negro, estado Aragua; a partir de esa semana fuimos reunidos para refrescar los EEI (3) sobre esas unidades flotantes de la armada colombiana y repasamos igualmente las capacidades de las unidades aéreas empleadas por la Fuerza Aérea Colombiana (FAC).

El día 12 de agosto de ese año, la tripulación de alerta de la unidad fue llamada en horas de la madrugada para que planificara un vuelo en la zona del golfo de Venezuela, ya que se tenía información de que la corbeta “Caldas” (4), que así se llamaba la corbeta misilistica colombiana que había sido detectada incursionando en aguas jurisdiccionales venezolanas, se encontraba anclada en un punto dentro de los limites venezolanos y se negaba a abandonar la zona, cuestión que ya había hecho en los días anteriores, pero que esta oportunidad no era así.

El capitán Disabatino y el capitán D’armas, la tripulación de alerta ese día, realizaron esa misión en horas tempranas de la mañana y comprobaron la ubicación de la corbeta, la cual efectivamente se encontraba dentro de aguas territoriales venezolanas, con la observación por parte de ambos pilotos que la unidad colombiana no tenía los cañones descubiertos, ni poseían misiles instalados en su cubierta, de acuerdo a lo manifestado por ambos pilotos.

Al día siguiente se recibió información de parte de los oficiales operadores de los radares de defensa aérea ubicados en el nor-occidente del país, que habían observado varias trazas a alta velocidad que incursionaban en el territorio venezolano desde el sector del occidente hacia el este y luego se regresaban hacia su área de origen, desconociéndose el tipo de aviones.

Ese día me encontraba como piloto de alerta junto al capitán Héctor Valencia y realizamos un breifing para dirigirnos hacia esa zona en caso de presentarse otra actividad de posible incursión aérea dentro del territorio venezolano reportada por los radares de vigilancia.

Una vez finalizado el briefing de la misión, nos dirigimos hacia los aviones para esperar allí cualquier indicación y proceder a efectuar nuestra misión de interceptación en caso de ser necesario. Así fue. El radar de defensa aérea de la zona de occidente notificó la aparición de trazas a alta velocidad que entraban al espacio aéreo nacional desde el occidente y que luego de cierto tiempo regresaban y desaparecían para prontamente volver a aparecer.

Procedimos a despegar de inmediato y volamos hacia la zona a alta velocidad, una vez en las proximidades de Maracaibo, hicimos contacto con el radar de la defensa aérea quien nos indicó la posición de las dos trazas que estaban en su pantalla de radar. Las condiciones meteorológicas no eran muy buenas, pero se podía volar a ratos en condiciones meteorológicas visuales (VMC), y en ocasiones, en condiciones instrumentales (IMC). Continuamos en esa condiciones y logramos detectar, ambos aviones, dos trazas que se desplazaban en ese momento a una altura de unos 30.000 pies. Le pedimos al radar que contactara, y verificara con el centro de control de Maiquetía, de manera de asegurarnos que ese no era un vuelo comercial u otro legalmente autorizado. Maracaibo nos confirmó que Maiquetía no tenía ningún tipo de avión en esa posición.

Continuamos nuestra persecución y estando aproximadamente a unas 10 millas de separación de las dos trazas, pudimos observar que estas iniciaron una maniobra de retirada descendiendo a muy alta velocidad con rumbo general hacia el oeste. Las figuras de los aviones a esa distancia es muy pequeña, pero la geometría del diseño de los Mirage, en forma de ala Delta, la hace fácil de percibir (5). Esas eran las formas que pudimos distinguir, se trataba de dos aviones, definitivamente si no eran Mirage eran muy parecidos, que se retiraban a muy alta velocidad del territorio venezolano.

Nos mantuvimos durante cierto tiempo en el área, próximos a la frontera con el país vecino, pero no se logró hacer nuevamente ningún contacto de radar con otros aviones en el área. Próximos a alcanzar nuestro COCO (6), procedimos a regresar a nuestra base de operaciones.

Al regresar de nuevo a la Base “El Libertador”, me fue informado que me estaban esperando en el Comando de la Base. Me dirigí de inmediato para ese lugar en compañía de mi gregario, el capitán Valencia Sanoja, y al llegar a la oficina del Comandante de la Base nos hicieron pasar inmediatamente; adentro nos estaba esperando el general de división Jesús Aveledo Penso, quien era el Comandante General de la Aviación, el general Roberto Gruber Odreman Comandante de la Base, y el teniente coronel  Juan Antonio Paredes, quien era el Comandante del Grupo Aéreo de Caza No.16. Todos ellos estuvieron presentes mientras le informábamos al general Aveledo de lo sucedido durante nuestra misión.

Grupo Aéreo de Caza No.16. “Protectores y Vengadores”.

Por: General de División Régulo Anselmi Espin “Guaiquerí”

NOTAS

(1) El patrullero ARV “Libertad” (PC-14), del tipo Vosper clase “Constitución/Federación”, en servicio desde de 1975.

(2) Equipado con 24 caza bombarderos General Dynamics F-16A/B Fighting Falcon Block 15, de los cuales 18 eran monoplazas y 6 biplazas.

(3) EEI son los denominados Elementos Esenciales de Inteligencia que deben conocer los miembros de una misión, en este caso las características y capacidades del adversario.

(4) ARC “Caldas” (FM-52), del tipo FS-1500 clase “Almirante Padilla”. Segunda unidad de una serie de cuatro corbetas que fueron incorporadas por la Armada colombiana entre 1983 y 1984.

(5) La Fuerza Aérea Colombiana operaba aviones Dassault Mirage 5 como su principal avión caza, de los cuales se habían adquirido en diciembre de 1970, 14 monoplazas Mirage 5COA, dos de la versión de reconocimiento Mirage 5COR y dos biplazas Mirage 5COD.

(6) COCO es una clave para señalar a los demás miembros de una misión de vuelo que se alcanzó la cantidad mínima de combustible para permanecer en un área determinada y por lo tanto se debe proceder a regresar a su base.

Escrito por Régulo Anselmi Espin

Régulo Anselmi Espin

General de División retirado de la Fuerza Aérea Venezolana. Egresado de la Escuela de Aviación Militar el 5 de julio de 1975, promoción “Subteniente Francisco José Osorio”, especializándose posteriormente como piloto de caza. Entre los cargos desempeñados fue Comandante del Grupo Aéreo de Caza No.16; Comandante de Operaciones Aéreas y Comandante General de la Aviación 2001-2002. Es Licenciado en Aeronáutica con Maestrías en Gerencia Aérea, Defensa Nacional, Planificación Estratégica de los Recursos Nacionales y posee un MBA. Ha sido profesor universitario a nivel de posgrado y actualmente se desempeña como Consultor de Empresas en diversas áreas.

Régulo Anselmi Espin

General de División retirado de la Fuerza Aérea Venezolana. Egresado de la Escuela de Aviación Militar el 5 de julio de 1975, promoción "Subteniente Francisco José Osorio", especializándose posteriormente como piloto de caza. Entre los cargos desempeñados fue Comandante del Grupo Aéreo de Caza No.16; Comandante de Operaciones Aéreas y Comandante General de la Aviación 2001-2002. Es Licenciado en Aeronáutica con Maestrías en Gerencia Aérea, Defensa Nacional, Planificación Estratégica de los Recursos Nacionales y posee un MBA. Ha sido profesor universitario a nivel de posgrado y actualmente se desempeña como Consultor de Empresas en diversas áreas.

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