A empujones…y bien sudao

Nos encontrábamos en la fase de formación en T-34 Mentor, la cual yo ya había aprobado; una mañana al llegar a Operaciones, veo en la orden de vuelo que tengo primer periodo solo, como No.2 del capitán Ortiz González, “Lobo”, quien llevaba a un compañero como alumno.

Luego de los chequeos en rampa, procedimos a carretear a la cabecera 28, al llegar a cabecera , el líder debía parquear su avión en ángulo de 45 grados en relación a la pista, yo debía parquear en paralelo al líder y comenzar mis chequeos pre- despegue, al finalizar estos, observo que el líder comienza a avanzar, creyendo que era para tomar posición y despegue, yo también inicio mi avance, pero de repente el avión líder hace un viraje a la izquierda lo que me obligo a aplicar frenos, lo que trajo como consecuencia que ambos aviones quedaran frente a frente, sin posibilidades de avanzar, estábamos trabados.

El “Chévere” me grita por radio: “métele retroceso CDM“, yo me encontraba totalmente chorreado, sin saber qué hacer, si embargo “Lobo”, con su veteranía me dijo que no se me ocurriera apagar mi avión, luego veo al capitán Ortiz bajarse de su avión, con el paracaídas guindando y acercándose a mi avión, comenzó a empujarlo hacia atrás por un plano, pero no podía moverlo ni un milímetro y al mismo tiempo que haciéndome señas que yo no podía comprender, …al final se montó en el plano y dándome un cocorrón me gritó; “suelta los frenos recluta @l=$•!+“, en ese momento fue que me di cuenta que tenía los pies en los pedales hundidos hasta el tope.

Ya con los frenos libres, “Lobo” , logró empujar mi avión hasta quedar destrabados, se montó en su avión y me dijo: “misión cancelada, volvemos a rampa”, yo iba asustado sin saber lo que me esperaba; al llegar a la rampa me dijo que al no cumplirse la misión, no habría calificación, luego me ordeno que no me quitara el paracaídas, ordenó a los de mantenimiento que colocaran en medio de la rampa el más grande y pesado de los trucks (remolcadores), el cual yo debía empujar hasta la rampa del R1, empujaba y empujaba pero no podía mover semejante monstruo.

Luego de un rato tenía la braga empapada de sudor, aprovechando que “Lobo” salió a volar el 2do. periodo, me monté en el truck y descubrí que tenía puesta una velocidad, y el freno de mano, así que lo puse en neutro y afloje el freno, y aun así solo lo moví no más de 30 cm en toda la mañana; a mediodía al llegar el autobús que nos llevaría a almorzar, el capitán Ortiz me llamó y me dio una lección que jamás olvidaría en mi carrera como piloto, me dijo con claridad: “que yo no debía mover mi avión sin escuchar las instrucciones de la torre de control”. Así, y BIEN SUDAO, aprendí mi lección.

Por: Coronel (Av.) Pedro A. Cova Orsetti (+)

Publicado originalmente en Fuerza Aérea Venezolana FAV – Group

Escrito por Pedro A. Cova Orsetti

Egresó de la Escuela de Aviación Militar (EAM) el 5 de julio de 1968, Promoción “Subteniente Antonio José Molina Borrero”. Pasó a retiro cumplidos sus 30 años de servicio y grado de coronel. Falleció inesperadamente el 31 de julio de 2014.

Pedro A. Cova Orsetti

Egresó de la Escuela de Aviación Militar (EAM) el 5 de julio de 1968, Promoción "Subteniente Antonio José Molina Borrero". Pasó a retiro cumplidos sus 30 años de servicio y grado de coronel. Falleció inesperadamente el 31 de julio de 2014.

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