ANTECEDENTES
En Junio de 1.967 se produjo en el Medio Oriente una de las victorias militares más brillantes y avasallantes que cualquier fuerza armada haya infligido a un enemigo numéricamente superior en efectivos y equipos, planificada al milímetro y ejecutada con pinzas para lograr adjudicarse territorios de los países contrincantes que en el futuro fueron vitales para vigilar los movimientos militares de las naciones vencidas y negociar la paz que, a la presente fecha, no termina de llegar.
Israel logró una victoria en escasamente cinco días y es precisamente a este corto periodo de tiempo de donde viene el nombre de La Guerra de los Seis Días, donde fueron aplastados los ejércitos de Egipto, Jordania, Siria, Líbano e Irak. 
Esta guerra se caracterizó por grandes movimientos de formaciones blindadas, utilizando fuerzas y tácticas de movimientos libres que constantemente mantenían a los árabes en guardia y en una actitud de defensa estática. Pero estos movimientos demandaron de la superioridad aérea, que fue obtenida por la participación de toda la Fuerza Aérea Israelí, la cual ejecutó los primeros ataques de manera sorpresiva, dejando en tierra durante en el primer día de combate, al 80% de la aviación de la coalición árabe.  Ante los vientos de guerra que soplaban los meses previos a Junio, la Israeli Air Force (IAF) se entrenó largamente y ejecutó una y otra vez, hasta el agotamiento, los posibles ataques de sorpresa a la aviación árabe, empleando para ello los aviones supersónicos Mirage III CJ. El Gobierno Israelí se encontraba ante la disyuntiva de dar o no el primer golpe, sin embargo y, ante la amenaza que representó el amplio desplazamiento de fuerzas militares en las zonas fronterizas, al amanecer del 5 de Junio despegaron los Mirage con destino a las bases aéreas egipcias.
Las siguientes tres horas, por lo menos unos 200 aviones israelíes tomaron parte en el ataque de las nueve principales bases aéreas de Egipto, situadas dos en la península del Sinaí, tres cerca del canal de Suez, dos cercanas a Alejandría y dos cerca del Cairo. Los ataques fueron llevados a cabo a baja altura y en la mayoría de los casos, los Mirage utilizaron como arma de ataque, sus cañones DEFA de 30 mm. Otras armas utilizadas fueron diversos tipos de bombas, principalmente las del tipo anti-pistas y en otros casos cohetes no dirigidos.  Jordania, Siria e Irak no escaparon a esta realidad y al mediodía del mismo día, ya se podían divisar columnas de humo procedente de las principales bases aéreas de los países antes mencionados. Durante los sucesivos cinco días de intensos combates, el apoyo aéreo de los Mirage, los Super Mystère y Ouragan a las fuerzas de tierra de Israel garantizaron una victoria, que tuvo como consecuencia, la anexión de la península del Sinaí (Egipto), las alturas del Golán (Siria) y buena parte del territorio occidental de Jordania, con Jerusalén incluida, donde los combates se libraron calle por calle entre la infantería de Israel y Jordania.
Los jets israelíes ejecutaron una serie de raids de ataques impresionante; en algunos casos ni siquiera apagaban los aviones para repostar combustible y recargar armamento. Los árabes llegaron a pensar y a protestar ante la comunidad internacional de que alguna nación estuviera apoyando a Israel, motivado por lo continúo y cronometrado de los ataques  Los pilotos israelíes destruyeron a más de 375 aviones árabes en tierra y 58 victorias aéreas acreditadas a los pilotos de caza de la IAF, de estas, 48 fueron realizadas por los Mirage con el uso de cañón y otras muy pocas, con el misil de guía infra roja Shafir 1 de desarrollo israelí. Los aviones árabes derribados por los Mirages fueron: 18 Mig-21, 12 Mig-19, 12 Mig-17, 5 Su-7, 1 Hunter libanés.
A partir de entonces, el Mirage se lleno de notoriedad y gloria gracias al suceso que obtuvo en el conflicto árabe-israelí; apenas 10 Mirage III CJ fueron derribados y en la mayoría de los casos fue por armas antiaéreas. Las fuerzas armadas del mundo vieron en el Mirage a la aeronave de combate ideal para la defensa de sus espacios aéreos, con prestaciones supersónicas, capas de llevar a cabo ataques aire-aire y aire-tierra y en particular, el precio de cada aeronave era muy inferior a los costosos cazas de USA y Gran Bretaña. 
Para Avions Marcel Dassault, empresa fabricante del Mirage, su diseño de Ala Delta se convirtió en todo en un éxito comercial de exportación, después de 10 años de su vuelo inicial. Quince Fuerzas Aéreas del Mundo eligieron a este caza en sus versiones III/5/50; entre ellas Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Perú y Venezuela y más de 1.400 fueron construidos hasta 1.991.
Después de la Guerra de los Seis Días, Francia tomó medidas de embargo contra Israel, demostrando así su inconformidad por los ataques preventivos y de sorpresa efectuados por la IAF/DF durante la Guerra de los Seis Días. Israel había cancelado a Francia 50 aviones Mirage 5J, versión esta que fue desarrollada a partir de la solicitud realizada por la Fuerza Aérea Israelí a la empresa AMD. Esta versión tenía aumentada su capacidad de combustible, sacrificando cierta aviónica y el radar, además, le fueron añadidos puntos duros bajo el fuselaje para aumentar la capacidad de carga bélica del avión.
Los aviones en principio fueron almacenados y, después del ataque por parte de la IAF al aeropuerto de Beirut en 1.968, los Mirage 5J pasaron al inventario de la Fuerza Aérea francesa cambiándoles la denominación de 5J por 5F. 
El embargo de armas a la nación judía, termino impulsándola al desarrollo de una industria nacional de aeronáutica, capaz de diseñar y construir aviones de caza. Aun hoy en día se desconoce como Israel logró obtener los planos del Mirage 5, sin embargo, fuentes no oficiales han revelado que una reorganización de la empresa AMD facilitó la cesión de la documentación de esta aeronave, así como la entrega de ciertas partes y componentes, tales como alguna aviónica, componentes hidráulicos y eléctricos, neumáticos y frenos. Para la entrega de estas partes, se supone que estuvo presente la intervención de USA, de manera de contrarrestar el apoyo que venía dando la extinta URSS a los países árabes.
Lo más osado dentro del proyecto de construcción de un caza local, lo representó la acción de soborno y posesión de los planos completos de los motores ATAR 9C por parte del servicio de inteligencia israelí. Estos se obtuvieron a través del señor Alfred Frauenknecht, empleado de la empresa Sulzer y fabricante bajo licencia del mismo motor en Suiza, a pesar de ello, este motor no se llegó a fabricar, no así, algunas piezas de este que sirvieron para reparar las turbinas dañadas de los Mirages III CJ. 
El Mirage de factura israelí construido por la Israelí AirCraft Industries (IAI) fue denominado Nesher y las entregas se iniciaron en el año de 1.972. No obstante, las necesidades de la IAF indicaban que se requería un caza con un motor de mejores prestaciones y mayor empuje. A raíz de la adquisición de los aviones F-4E Phantom con motores GE J79, se iniciaron los estudios para adaptar este motor a la célula del Mirage, lo que obligo a un rediseño de la parte posterior del avión, con la ganancia de un 35% mayor de empuje.
La combinación de la célula de Mirage 5, el motor GE J79, aletas embrionarias Canard dio origen al Kfir (Cachorro de León), teniendo su primer vuelo en el verano de 1.973 y el 20 de julio de 1.976, en el aeropuerto Ben Gurrion de Tel Aviv, se hizo la presentación oficial a la prensa de dos ejemplares de Kfir C2.
Esta aeronave fue dotada con el radar Elta EL/M-2001B del tipo impulsos Doppler, el cual suministra la información telemétrica (aire-aire aire-tierra), además, se incluyo el presentador frontal de datos Israel Electro-Optics y un sistema digital de navegación inercial.
La empresa IAI no freno allí su desarrollo del Kfir y, después de la experiencia ganada en el diseño del avión Lavi, algunas de estas son aplicadas en el desarrollo y puesta en servicio de una nueva versión denominada Kfir C7, utilizado por la fuerza Aérea de Colombia y, la última versión, el Kfir CE, con mejores prestaciones y capacidades que el C7 con respecto a la planta motriz y la aviónica de última generación, el cual es operado por la Fuerza Aérea de Ecuador. 
Por su parte, la empresa francesa Dassault, puso en marcha dos desarrollos de nuevas versiones del Mirage III/5, siendo estas la III NG y la versión 50. Esta última fue desarrollada sobre la base de la experiencia ganada con los Mirage 2000 y 4000, además, como punto resaltante, se tenía la intensión de captar aquellas fuerzas aéreas del mundo que operaban el Mirage III/5 que estuvieran pasando sus aeronaves al estado de obsolescencia, motivado a que sus Mirage se estaban rezagando con respecto a aviones más capaces y de nuevas tecnologías como el F-16 de USA o el Grippen sueco, los cuales vienen a ser de la misma clase que el Mirage.
A pesar de lo atractivo de las modernizaciones en cuanto a la aviónica y el motor Atar 9K-50 de mejores prestaciones, empuje y ahorro de combustible y que, además, equipa al Mirage F-1, solo Chile adquirió este modelo que fue transformado posteriormente por la IAI a la versión Pantera y la Fuerza Aérea de Venezuela, que sometió a la repotenciación su flota completa de Mirage III/5 y la adquisición de seis nuevas unidades de Mirage 50EV. Fotos: http://www.fas.org http://www.fighter-planes.com Erwin Fuguett Omar Raúl Quintero |