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No es fácil dar una descripción definida al
Museo Nacional de la Fuerza
Aérea de los Estados Unidos, catalogado internacionalmente como
el museo aeronáutico más antiguo y con la mayor colección de aviones del
mundo. Está localizado en la ciudad de Dayton, Ohio, al noreste de los
Estados Unidos. Más de 300 aeronaves y vehículos espaciales, así como
miles de artefactos históricos, son exhibidos con un sentido de armonía
y sensibilidad que nos conecta al legado de los hermanos
Wright, dándonos un recorrido
por el Siglo 20, desde sus inicios, hasta llegar a los últimos adelantos
tecnológicos de la aeronáutica.
Quienes tienen la oportunidad de visitar este Museo, que recibe en
promedio un millón y medio de visitantes al año, quedan maravillados al
ver de cerca las exposiciones dedicadas a los hombres y aeronaves que
han marcado hitos y han dejado su huella en estos mas de cien años de
historia aeronáutica. Muchas de las aeronaves aquí expuestas son lo que
podríamos catalogar como una rareza, y algunas de estas piezas son las
únicas construidas o sobrevivientes en el mundo entero.
La exhibición esta presentada en cinco galerías ubicadas en el edificio
principal, y dos hangares adicionales ubicados en el interior de la Base
Aérea Wright-Patterson de la USAF, además, de una
interesante exhibición de aeronaves que se encuentra ubicada en el área
exterior, justamente al lado del estacionamiento.

Al ingresar al Museo, encontramos la “Galería de los Primeros Años” (Early
Years Gallery), la cual nos muestra desde el punto de inicio del
primer vuelo con un aparato mas pesado que el aire, realizado por los
hermanos Wright (quienes eran
originarios de la ciudad de Dayton), y continúa a través de la Primera
Guerra Mundial, las investigaciones y desarrollos en el campo
aeronáutico de los años 30 y preparación de los Estados Unidos en
vísperas de su intervención en la Segunda Guerra Mundial. Merecen
especial mención, un ejemplar del SPAD XII, un bombardero italiano
Caproni Ca36 y un bombardero
Martin MB-2 entre otros. Otra de las exhibiciones que capta la
atención de los visitantes por su importancia histórica, es la sección
dedicada a Manfred Von Richthofen, mejor conocido como el “Barón
Rojo” en la cual se encuentran la tela de una sección de cola del
avión en el que fue herido y
derribado antes de convertirse en una leyenda del aire, así como piezas
originales del Fokker Triplano en el que fue derribado perdiendo la
vida.

Continuando con nuestro recorrido, entramos directamente a la “Galería
del Poder Aéreo” (Air Power
Gallery), en la cual el drama y el heroísmo desplegado en la Segunda
Guerra Mundial por los pilotos aliados, toma el escenario central en
esta sección del Museo. Entre los muchos aviones, artefactos y
exhibiciones de interés, se encuentra el
Boeing B-29 “Bockscar”
que lanzó la bomba atómica sobre Nagasaki, hecho al cual se le atribuye
la rendición del Japón y la consecuente culminación de la Segunda
Guerra. Esta sección también nos permite ver otros aviones raros y de
una importancia histórica única, como lo son el
Consolidated B-24D “Strawberry
Bitch”, el Boeing
B-17G “Shoo Shoo Shoo Baby”,
un Martin B-26G Marauder, un caza nocturno
Northrop P-61C
Black Widow, y algunas de la
aeronaves utilizadas por los países del Eje como un
Focke Wulf Fw-190D,
uno de los primeros cazas a reacción el
Messerschmitt Me 263
Komet, un Messerschmitt Bf
109G, el famoso caza japonés Mitsubishi A6M
Zero y entre otras de las
piezas que es considerada una rareza, la bomba volante tripulada
Yokosuka MXY-7 Baka.


Nuestro paseo por la historia continua en la “Galeria del Vuelo Moderno”
(Modern Flight Gallery), en
la cual se muestra la participación de la Fuerza Aérea de los Estados
Unidos en las Guerras de Corea y Vietnam. Los visitantes pueden ver
aviones tales como un North American F-86A, un
Northrop F-89
Scorpion, varias versiones
del McDonnell Douglas F-4 Phantom
II, un Republic F-105G
Thunderchief y un gigantesco Boeing B-52
Stratofortress. Una sorpresa
interesante en esta galería es la exhibición del prototipo del F/A-22
Raptor y de los vehículos no
tripulados (UAV) Predator y
Global Hawk. Estos nuevos
componentes del inventario de la USAF, prometen transformar la visión y
tácticas de la guerra aérea en un futuro no muy lejano, y le permitirán
a los Estados Unidos mantener su supremacía en el campo del poder aéreo
mundial, de acuerdo a los expertos internacionales en la materia.


Finalizando el recorrido dentro de las instalaciones principales, nos
encontramos en la “Galería de la Guerra Fría” (Cold
War Gallery), la cual está ubicada en un hangar de 200.000 pies
cuadrados y en la que se explora el rol vital de la USAF en los años que
siguieron después de la culminación de la Segunda Guerra, y que
terminaron con el fracaso y caída del comunismo soviético y el derrumbe
no solamente simbólico del muro de Berlín. Los aviones mas prominentes
de esta exhibición incluyen un imponente Convair B-36J Peacemaker, el no
menos impresionante Boeing RB-47 Stratojet, y otros aviones modernos
como el Lockheed F-117
Nighthawk, el Fairchild A-10
Thunderbolt II, el
McDonnell Douglas F-15
Eagle y el General Dynamics (actualmente
Lockheed) F-16A Fighting Falcon,
este último, con los colores del famoso grupo acrobático de la USAF “Thunderbirds”.
Dentro de esta galería encontramos una nueva expansión del Museo, un ala
que se le ha dado el nombre de “Galería de Misiles y el Espacio” (Missile
and Space Gallery) en la que se combinan las contribuciones críticas
y el rol de la USAF en el equilibrio militar durante los años de Guerra
Fría, y la exploración del espacio por los norteamericanos. La
estructura tiene forma de silo de lanzamiento y nos presenta una
colección interesante de Misiles Balísticos Intercontinentales (ICBM) y
algunos artefactos de interés histórico utilizados en los viajes del
hombre fuera de nuestra atmósfera.

Una de las secciones mas interesantes y populares del Museo es la
“Galería Presidencial y de Vuelos de Prueba y Desarrollo” (Presidencial
and Research and Development/Flight Test Gallery) localizada dentro
de las instalaciones de la Base Aérea y a una distancia aproximada de
dos kilómetros del edificio principal del Museo. Para visitar estas
galerías, el visitante debe registrarse para el traslado, el cual es
realizado en un autobús que se rige por un estricto horario de salida y
retorno. Es importante que los visitantes de otros países tengan a la
mano su pasaporte, ya que este es el único documento aceptado como
valido para entrar a las instalaciones militares estadounidenses. Una
vez en la sección de aviones presidenciales, el visitante puede caminar
entre aviones que se aseguraron un lugar en la historia mundial,
incluyendo el Douglas
C-54C apodado “La Vaca Sagrada”
usado por el Presidente Franklin D. Roosevelt. También se encuentra el
Douglas VC-118 “Independence”
usado por el Presidente Harry Truman, y el
Lockheed VC-121E
Constellation, “Columbine III”,
del Presidente Dwight Eisenhower. Tal vez el más conocido y famoso de
todos, es el Boeing
VC-137C “Air Force One”
también conocido como SAM (Special Air Mission) 26000. Este B
707 fue el que trasladó el féretro con el cuerpo del Presidente John F.
Kennedy de regreso a Washington desde Dallas, y sirvió como oficina de
juramentación al Presidente Lyndon Johnson. Este avión prestó servicio
hasta su retiro a todos los Presidentes de los Estados Unidos desde
Kennedy hasta Bill Clinton.


A un lado de esta galería, se encuentra la sección dedicada a los vuelos
de prueba y desarrollo, en la que encontramos una gran y diversa
variedad de aviones experimentales, entre los cuales ocupa un lugar
prominente el único North American XB-70
Valkyrie sobreviviente. Otras
joyas de esta sección las constituyen el único
Douglas X-3
Stiletto construido,
el Bell X-1B primer avión en romper la barrera del sonido, uno de los
dos Ryan X-13 construidos, e igualmente, los únicos ejemplares de los
vehículos para entrenamiento de astronautas
Martin-Marietta X-24A
y X-24B. El interés de esta extraordinaria galería no termina allí, ya
que tendremos la oportunidad de observar diferentes municiones, bombas y
misiles del arsenal de la USAF incluyendo el misil experimental X-10,
así como sendos ejemplares del
Lockheed SR-71
Blackbird, el North American
X-15 y el
Grumman
X-29 entre otros
aviones experimentales (conocidos en el ambiente aeronáutico como “X
Planes”) usados en las investigaciones y desarrollos de nuevas
tecnologías.

Al culminar nuestra visita, no podemos más que admirar la contribución
de los estadounidenses al desarrollo aeroespacial en estos últimos cien
años, y admirar igualmente el poderío aéreo de los Estados Unidos. Y es
que no solamente se percibe en el material aéreo en exhibición, sino en
las historias de valentía, heroísmo y abnegación de servicio que han
escrito los pilotos de la USAF y que hoy han quedado como un legado
histórico de la determinación de una nación, como es el caso del famoso
Raid Aéreo de James Doolittle y la supremacía aérea ejercida por los
americanos sobre Europa durante la Segunda Guerra.
Como
es costumbre en los Museos Aeronáuticos del mundo, el USAF Museum
tiene una tienda de recuerdos en la que podemos encontrar una variada
selección de afiches, libros, ropa, videos, juguetes y modelos de armar,
todos por supuesto relacionados con el tema aeronáutico. El museo es de
fácil acceso por la autopista interestatal I-75 o por la I-675, ya que
en ambas encontrará indicaciones en las salidas que lo llevarán
directamente a las puertas de este. El Museo abre sus puertas al público
todos los días del año con la excepción del día de Navidad, Año Nuevo y
Día de Acción de Gracias, desde las 9:00 am hasta las 5:00 pm y la
entrada al mismo es totalmente gratis.
Definitivamente, una visita que los aficionados a la aviación en
cualquier latitud del planeta, no deben perderse de hacer al menos una
vez en su vida.
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