Fuerza ArmadaArtículosGalerías fotosForoDescargasFAV Club News
 

Collage Richard Tovar

Tropas Venezolanas al servicio de las  Naciones Unidas

En Septiembre de 1988, Venezuela recibió solicitud de la Organización de la Naciones Unidas para organizar y preparar un contingente militar que integraría el Grupo de Asistencia de las Naciones Unidas para supervisar el proceso de Independencia de Namibia.

El Ministerio de la Defensa giró instrucciones al Comandante General del Ejercito Venezolano para formar el contingente, y éste ordenó al Batallón de Paracaidistas Coronel Antonio Nicolás Briceño No.42 que se reorganizara y conformara la Unidad Especial de Seguridad Venezuela (UESV).

El 28 de Marzo de 1989, mediante la Directiva No. MD-EMC-300 del 03-NOV-88, se activó la UESV. A partir de esa fecha se empezó la laboriosa tarea de formar una Unidad que pudiera llenar los requisitos para tan importante misión. El Batallón de Paracaidistas Coronel Antonio Nicolás Briceño No.42 empezó a realizar varias transformaciones y modificaciones en su organización. La necesaria nivelación de los Contingentes fue el primer paso palpable de los cambios sustanciales que se sucederían. La organización de Batallón de Paracaidistas con una Plana Mayor, tres Compañías de Paracaidistas, una Compañía de Comando y Servicios y una Compañía de Apoyo de Combate, cambió a la de Unidad Especial, donde se fusionaron la Compañía de Comando y Servicios y la Compañía de Apoyo de Combate, formando una Compañía de Mando, Apoyo y Servicios, pero sin Pelotón de Morteros, sin Pelotón Anti-Tanque ni de Guías Aéreos, ya que para las misiones de las Naciones Unidas que se asignaron, la Unidad no debía llevar armas pesadas ni de apoyo, sino sólo el Armamento Individual.

Durante la actuación en Namibia, las Naciones Unidas asignaron a Venezuela la misión de mantenerse en reserva para trasladarse a la Zona de Operaciones en un plazo de siete días en caso de ser necesario. A partir de es momento el Batallón Venezolano se encontraba en segunda reserva después de Togo y antes de Yugoslavia, por lo tanto, la Unidad se quedo esperando ordenes en caso de que hubiera sido necesaria la utilización de las reservas, para solventar algún contratiempo surgido, reemplazar alguna Unidad que hubiera satisfecho ya el Mandato de las Organización de las Naciones Unidas o para cumplir con cualquier otro aspecto, de haberse necesitado. Finalmente el Batallón de Paracaidista Briceño no fue requerido por la ONU, pero la UESV cumplió con su deber al estar preparada para cualquier eventualidad. “Namibia… Misión Cumplida”.

Nueva Misión: Centroamérica

En Febrero de 1990 la Unidad Especial de Seguridad Venezuela realizaba maniobras en El Pao, Estado Cojedes, cuando nuevamente las Naciones Unidas les asignaron una nueva misión: “Ayudar  en el proceso voluntario de desarme de la Resistencia Nicaragüense (RN) mediante las actividades de recolección, registro, destrucción, transporte, almacenamiento y custodia y participar en la disposición final de las armas, municiones, equipo y uniformes que entreguen voluntariamente las miembros de dicha Resistencia”.

Se inició el análisis de la misión y de la información disponible en atención al despliegue operacional previsto en Centroamérica: Honduras, Nicaragua y Costa Rica; por ello se cambió nuevamente la organización de la UESV, al disminuir el número de efectivos por Compañías e incrementar otra Unidad Fundamental (Compañía) más.

Ante la nueva misión, el Ministerio de la Defensa nombró al Coronel (Ej.) Álvaro R. Barboza R., 1er. Comandante de la Unidad Especial de Seguridad Venezuela, integrada por:

·        Un (01) Comando y Plana Mayor.
·       
Un (01) Batallón de Infantería Paracaidista.
·       
Un (01) Pelotón de Ingeniería.
·       
Un (01) Pelotón de Comunicaciones.
·       
Un (01) Pelotón de Armamento.
·       
Un (01) Pelotón de Policía Militar.

Entre las funciones de la UESV estaban las siguientes:

  1. Mantenerse físicamente capaces de manejar grandes cantidades de armas y material bélico que sería entregado.
  2. Asegurar y destruir el material bélico peligroso.
  3. Contabilizar las armas y municiones por tipo y número de serial, en caso de ser necesario.
  4. Conducir o escoltar convoyes de vehículos a áreas seguras de almacenamiento.
  5. Proveer seguridad y supervisión hasta que se definiera el destino final de las armas.
  6. Garantizar la seguridad de la Resistencia Nicaragüense mientras permanecieran en las Zonas de Seguridad.

Capacidades de la UESV en Centroamérica:

  1. Proporcionar  auxiliares de Comando y Plana Mayor.
  2. Instalar y efectuar las Operaciones de suministros de todos los artículos necesarios para la operatividad de la Unidad.
  3. Operar los equipos de purificación de agua.
  4. Proporcionar servicio de rancho en forma centralizada o descentralizada.
  5. Proporcionar mantenimiento orgánico a los equipos de comunicación.
  6. Proporcionar primeros auxilios y evacuación limitada de bajas.
  7. Cooperar en la conducción de programas de prevención sanitaria.
  8. Proporcionar apoyo limitado de ingeniería.
  9. Obtener y reportar información de inteligencia.
  10. Conducir Operaciones de Seguridad limitada.
  11. Conducir Operaciones de vigilancia limitada.

Salida del Primer Contingente

Después de dos largos meses de espera y arreglos, finalmente Venezuela se preparó a ver partir hacia Centroamérica al primer contingente armado que desde la época de la Guerra de la Independencia cruzaba las fronteras. 

El 10 de Abril de 1990, la Base Aérea El Libertador en el Estado Aragua fue testigo de la partida de las primeras tropas venezolanas en misión de paz, bajo la bandera de Las Naciones Unidades. Después de la ceremonia de despedida, presidida por el Presidente de la Republica y el Alto Mando Militar,  el Coronel Álvaro Barboza Rodríguez, acompañado por un Mayor, cuatro Capitanes, cuatro Tenientes, veinte Sub. Oficiales y 152 tropas, abordaron los aviones C-130H Hércules de la Fuerza Aérea Venezolana rumbo a al Aeropuerto Internacional de Toncontín en Honduras, en un vuelo de cinco horas de duración.

A la llegada a Toncontín, el General de División del Ejercito Español Agustín Quesada Gómez, Comandante del Grupo de Observadores de la ONU, más conocida como ONUCA les dio la bienvenida a las tropas pacificadoras  venezolanas: “…soldados del Batallón Venezolano Antonio Nicolás Briceño: Sentiros orgullosos de esta misión y de la oportunidad de contribuir con vuestro esfuerzo a la paz en el mundo. Cuando dentro de un tiempo, que todos confiamos sea breve, regreséis a vuestra Patria, Venezuela, en el futuro podréis contar a todos con orgullo: ¡Yo estuve en Centroamérica! ¡Yo contribuí a su paz!, Soldados, en nombre de todos y el mío propio: ¡Gracias!, a vosotros, a vuestro Presidente y a Venezuela.”


El primer contingente de paracaidistas se embarca en un C-130H de la FAV.

Llegada de la 4ta. Compañía de Paracaidistas a Nicaragua en un avión comercial de la aerolínea NationAir.

El 22 de Abril empezaron a partir de Venezuela el resto de las tropas. La 1era. Compañía de Paracaidista salió ese día, el 24 de Abril la 4ta. Compañía con parte del Cuartel General y el 26 de Abril concluyó la llegada del personal, con el arribo de la 3era. Compañía y la parte faltante del Cuartel General. A diferencia de las dos primeras oleadas, que viajaron en los C-130H de la FAV, las dos finales viajaron en excelente primera clase de la aerolínea Canadiense NationAir.  El 27 de Abril, más de 700 soldados venezolanos amanecieron usando boina azul y perteneciendo a las Fuerzas de Paz de las Naciones Unidas.

El Proceso de Desmovilización  

El Proceso de Desmovilización se inició en Mocorón (Honduras), donde se entregaron más de 247 armas livianas, 119 armas colectivas e importante número de municiones. Esta desmovilización en Honduras, se produce antes de la firma del Acuerdo de cese al Fuego entre la Resistencia Nicaragüense y el Ejercito Popular Sandinista, y, antes de la llegada de las tropas venezolanas, por lo tanto, la 2da. Compañía Venezolana, encargada de la desmovilización en Honduras, se dirigió a Nicaragua, donde se uniría al resto de la Unidad.


El Coronel Álvaro Barboza Rodríguez hablando a sus subordinados en un campamento
venezolano en Nicaragua.

A la Unidad Especial de Seguridad Venezuela se le asignaron ocho Zonas de Seguridad a lo largo y ancho de la geografía Nicaragüense donde se desarmaría a los rebeldes. Junto a los soldados venezolanos, también se encontraba personal civil de la Comisión Internacional de Apoyo y Verificación (CIAV), integrantes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El Proceso de Desmovilización en territorio Nicaragüense empezó oficialmente el 8 de Mayo.

Una desmovilización típica llevada por la UESV a un miembro de la Resistencia Nicaragüense consistía en lo siguiente: El rebelde voluntariamente se despojaba de su equipo, arneses, etc., para que un soldado venezolano lo revisara y así evitar que pasara munición al área de desmovilización. En este punto se entregaba toda arma y munición disponible. A continuación el ex rebelde era sometido a exámenes médicos para que después los miembros del Grupo de Observadores de la ONU le tomaran sus datos personales, familiares, nivel de instrucción, y las actividades que espera realizar en el futuro. Igualmente el personal de la ONU tomaba datos sobre el equipo de combate entregado, datos del armamento, serial, calibre, etc. Ya despojado de toda su indumentaria, el desmovilizado era vestido con ropa civil para finalmente tomarle una fotografía  y entregarle un carnet de identificación. Mientras todo esto sucedía, los soldados venezolanos entrenados en equipos de oxigeno y acetileno, literalmente cortaban los fusiles (u otra arma) en tres partes e inutilizaban los cargadores con una mandarria. Finalmente los restos eran llevados a un crematorio para su total destrucción.

Todo este proceso se repitió sin novedad con los miles de miembros de la Resistencia, hasta contabilizar 22.373 hombres y mujeres. Se recolectaron para su destrucción 15.144 armas de pequeño y mediano calibre, 4 ametralladoras pesadas, 137 morteros, 1.828 lanzagranadas, 1.333 granadas, 146 minas, y 119 misiles. El 5 de Julio finalizó oficialmente la desmovilización, aunque la UESV desde varios días había concluido su tarea.

ARMAS ENTREGADAS POR LA RESISTENCIA
NICARAGÜENSE
ARMAS POR CATEGORÍA

ARMAS ENTREGADAS POR LA RESISTENCIA
NICARAGÜENSE
ARMAS INDIVIDUALES

De Regreso a Casa

Antes del regreso de la primera oleada, ese mismo 19 de Junio, en el patio del Cuartel General de Blindados en Managua, se realizaron dos actos de relevancia histórica, la entrega de condecoraciones Mérito Distinguido de la ONU a todo el personal participante y la entrega de condecoraciones del Gobierno Nicaragüense al personal de la UESV que cumplió los requisitos establecidos por la reglamentación. Después de los actos, las primeras tropas empezaron a regresar a suelo patrio, donde fueron recibidas por el Comandante General del Ejército, General de División Carlos J. Peñaloza Zambrano.


Los paracaidistas venezolanos en el Cuartel General de Blindados en Managua.
En segundo plano tanques T-55 del Ejercito Sandinista.

El 24 de Junio y 5 de Julio se celebraron los acostumbrados desfiles militares del Día del Ejército y Día de la Independencia respectivamente, y la  Unidad Especial de Seguridad Venezuela desfiló ante su orgulloso pueblo venezolano, luciendo sus boinas azules y  condecoraciones.

El 7 de Julio los integrantes de la Unidad fueron ascendidos y condecorados por el Gobierno Nacional, para finalmente el 18 de Julio de 1990, por Resolución No. E-1467 es desactivada la Unidad luego de participar en las Operaciones de Restablecimiento de la paz en Centroamérica a las órdenes de las Naciones Unidas. Fueron cuatros meses de intensa dedicación y esfuerzo cabal de los miembros de la Unidad Especial de Seguridad Venezuela, que dejaron  bien alto a nivel internacional al Glorioso Ejercito Venezolano, Forjador de Libertades. 

¡MISIÓN CUMPLIDA!

 
Por: Delso López
Derechos de autor
 

"Para todo documento (fotografía, Ilustración o cualquier reportaje) publicado en esta pagina; FAV Club se reserva todos los derechos, incluso para el caso de concesión de patente o modelo registrado. Sin nuestra previa autorización por escrito y debidamente confirmada no debe ser reproducido ningún documento, ya sea por medios convencionales o digitales ni puesto al alcance de terceras personas sin el respectivo crédito original y tampoco debe ser utilizado de otro modo ilícitamente por el receptor o tercera persona. Las contravenciones obligan a indemnización por perjuicios." LEY INTERNACIONAL DE PROPIEDAD ARTÍSTICA Y LITERARIA.

Visitas desde febrero de 2001