El Porteñazo, fue la más dura y sangrienta de todas las insurrecciones armadas que ha tenido el país en su historia, que costó centenares de vidas y causó un trauma nacional. Fue una situación muy delicada, la Base Naval y prácticamente toda la ciudad de Puerto Cabello estaban totalmente tomadas por unidades rebeldes apoyadas por elementos civiles de extrema izquierda en una lucha encarnizada y fraticida de dos días de duración.
Los Orígenes I La Insurrección del Porteñazo I Llegan las Tropas del Gobierno I Domingo Sangriento I “Ayúdeme Padrecito” I Cañones Vs. Fusiles I Desenlace I Parte de Guerra I Fotogalería Los Orígenes: Corría el año de 1962, un año muy caliente en la llamada Guerra Fría entre las dos súper potencias, Estados Unidos y la Unión Soviética. Muchos sucesos ocurrieron en ese año a nivel mundial incluyendo en el mes de octubre la crisis de los mísiles cubanos, donde el mundo estuvo al borde de una guerra mundial. En nuestro país, eran los tiempos de la guerrilla Castro- Comunista que operaba en las principales regiones y ciudades. Ataques y emboscadas a los diferentes cuerpos de seguridad del estado, terrorismo urbano, voladuras de oleoductos y alzamientos militares de izquierda fueron los hechos más característicos de la Venezuela de esa época, que fue marcada por la rebelión más grave de su historia acaecida en la ciudad de Puerto Cabello: El Porteñazo. Venezuela era presidida por Rómulo Betancourt, el primer presidente elegido democráticamente después del derrocamiento de la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez en enero de 1958. El Porteñazo fue consecuencia de otras dos revueltas: El Guairazo y El Carupanazo El primero ocurrido el 28 de febrero, cuando cientos de personas protestaban en las calles de La Guaira en apoyo a la huelga de transporte publico, los manifestantes (con el apoyo del Partido Comunista de Venezuela) se congregaron en las puertas del Batallón de Infantería de Marina No.1 para ser armados para un posterior levantamiento. Sin embargo y contrariamente a lo que los manifestantes pensaban, el comandante del batallón Capitán de Corbeta Víctor Hugo Morales Monasterios llama a la Policía, quien arresta a unas doscientas personas. Días después, servicios de inteligencia comprueba la participación de Morales Monasterio en un plan conspirativo, junto con el Batallón Blindado No.8 de Caracas y el Destacamento de la Guardia Nacional No.99 de Maiquetía, además de elementos comunistas y de extrema izquierda. El Capitán de Corbeta Morales Monasterio es separado de su cargo y puesto a la orden de la Comandancia de la Armada. El alzamiento del Carupanazo fue mas serio que el anterior. El 4 de mayo a las 05:00 horas el Batallón de Infantería de Marina Mariscal Sucre No.3 y elementos del Destacamento No.33 de la Guardia Nacional tomaron la ciudad de Carúpano, el aeropuerto y la población de Casanay, esta última ubicada a 87 kilómetros de Caripito e importante enclave para dominar el tráfico carretero en el oriente del país Al mismo tiempo los rebeldes tomaron Radio Carúpano, mediante el cual amenazaban con atacar el campo petrolero de Caripito y donde también emitieron un manifiesto en nombre del llamado Movimiento de Recuperación Nacional. El comandante de las fuerzas era el Capitán de Corbeta Jesús Molina Villegas. Las tropas gubernamentales entran en máxima alerta y establecen su puesto de mando en Cumana. Rápidamente se establecen las fuerzas destinadas a sofocar la rebelión compuestas por la V División de Infantería del Ejército (C.G. Maturín) y batallones de Infantería de Marina con apoyo de aviones de la Fuerza Aérea Venezolana, en especial bombarderos Canberra y B-25. También se destacó una pequeña pero disuasiva fuerza de desembarco en frente de las costas de Carúpano; compuesta por los destructores ARV General Morán y ARV Nueva Esparta y los transportes ARV Los Monjes y ARV Los Roques llevando a bordo al Batallón de Infantería de Marina No.2. .jpg) Tropas leales al Gobierno avanzan hacia Carúpano en Jeep armados con cañones S/R de 106m.
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La primera acción de combate fue el bombardeo de las posiciones insurrectas por parte de bombarderos Canberra a las 06:00 horas. Los bombardeos se repitieron todo el día, dando tiempo a que las fuerzas leales se organizaran y marcharan hacia Carúpano. El día siguiente, cuatro columnas motorizadas del Ejercito avanzaban hacia la ciudad y en horas de la tarde se les unió una compañía de Infantes de Marina del Batallón No.1 de Maiquetía transportados por aviones C-123B Provider y C-47D Skytrain de la FAV. Al alba del 6 de mayo, piezas de artillería del Ejercito, el destructor ARV General Morán y aviones de la FAV, apoyan el ataque de las tropas leales a los infantes de marina rebeldes en las inmediaciones del aeropuerto ubicado al oeste de la ciudad. Ante tal demostración de fuego de las tropas leales, los infantes de marina se baten en retirada del aeropuerto, trayendo como consecuencia que el Capitán de Corbeta Jesús Molina Villegas empezara las negociaciones para su rendición. Al final del día, infantes de marina leales al gobierno ocupan el cuartel de los rebeldes y capturan a todos los insurrectos, incluyendo a unos cien civiles ligados al Partido Comunista Venezolano. La Insurrección del Porteñazo: La Base Naval está ubicada, por vía terrestre a unos 8 Km. de la ciudad de Puerto Cabello y sus terrenos forman una península. Las instalaciones navales cuentan con un sólo acceso principal. Ahí estaba anclada el grueso de la escuadra venezolana: los destructores pesados ARV Nueva Esparta y ARV Zulia; destructores livianos ARV Morán , ARV Clemente y ARV Flores; tres transportes, y otros buques menores. Los jefes rebeldes habían seleccionado para el día sábado 2 de Junio, para iniciar el movimiento. En la base naval se tenía conocimiento del levantamiento y por eso los Comandantes no durmieron la noche del viernes. Como las informaciones del alzamiento no se habían hecho realidad hasta el amanecer, los oficiales de más jerarquía se fueron a sus dormitorios. Es entonces cuando entran en escena el Capitán de Fragata Pedro Medina Silva, Segundo Comandante de la Base Naval; el Capitán de Navío Manuel Ponte Rodríguez, ex –jefe de la Segunda Sección del Estado Mayor Naval, y el Capitán de Corbeta Víctor Hugo Morales, Oficial de la Escuela de Guerra Naval. A las 05:30 horas se iniciaron las acciones los rebeldes y a esa hora apresaron a los Capitanes Jesús Carbonell Izquierdo, Guillermo Ginnari Troconis y Porfirio Delgado Colmenares, Comandantes de la Escuadra, de la Base Naval y del Batallón de Infantería de Marina Rafael Urdaneta No.2, respectivamente. También detuvieron al Capitán de Navío Oswaldo Moreno Piña, Comandante de la Primera División de Destructores. Mientras esto ocurría en la base naval, en Puerto Cabello los funcionarios civiles buscaban todos los medios para no caer en manos de los infantes de marina insurrectos que también habían liberado a unos 50 guerrilleros de la izquierda que se encontraban presos en el Castillo Libertador e incluidos en las filas del movimiento. El comandante de la Tercera División de Destructores, el Capitán de Navío Miguel Benatuil, asume el mando de la escuadra y ordena a los buques disponibles zarpar para evitar ser capturados. A las 07:00 horas el aeropuerto fue tomado inmediatamente por fuerzas del gobierno y desde esa hora la ciudad quedo prácticamente sitiada. Adentro estaban los insurrectos; afuera la gente que buscaba por todos los medios combatirlos en el menor tiempo posible. La población corría a sus casa al ser devueltas de sus trabajos y más aún cuando la ciudad se fue llenando paulatinamente de soldados que ocupaban sus posiciones, listos para la guerra. Llegan las Tropas del Gobierno: Las tropas leales al gobierno presidido por Rómulo Betancourt comenzaron a llegar a Puerto Cabello a las 11:00 horas. El Batallón de Infantería Carabobo No.41, y una batería mixta del Grupo de Artillería de Campaña Salom procedentes de Valencia. Después de Barquisimeto y Coro, sendas compañías de los Batallones de Infantería General en Jefe Juan Carlos Piar No.31 y General en Jefe Simón Bolívar respectivamente, y finalmente dos compañía de paracaidistas de Maracay. A todos estos efectivos se les suma el Destacamento No.55 de la Guardia Nacional que protegía el aeropuerto. El Coronel (Ej) Alfredo Monch, Jefe de la IV División del Ejercito fue designado para comandar las fuerzas encargadas de retomar Puerto Cabello y la Base Naval. Cerca del medio día, los destructores ARV Almirante Clemente, ARV General Morán y ARV Zulia ya fuera de la rada de la base, iniciaron el bombardeo de las instalaciones de la infantería de marina, destruyendo las barracas con los cañones de 40mm. Los infantes rebeldes sufren tres muertos y diez heridos; el resto se refugia en el castillo Libertador. En la rada de la base, la lancha patrullera ARV Mejillón arremete contra los rebeldes con su ametralladora .50 hasta que es alcanzada por granadas antitanques, entonces la nave se acerca al muelle y si rinde ante los rebeldes. Las acciones terrestres comenzaron a las 13:00 horas, cuando las fuerzas leales comenzaron el ataque a la ciudad, penetrando por los sectores de La Noria, La Playa y San Millán. Previamente los rebeldes infantes de marina y los guerrilleros habían tomado posiciones desde muy temprano en la mañana para impedir el paso del enemigo. Los efectivos del Batallón Carabobo entraron a Puerto Cabello, sin mucha resistencia, hasta que fueron emboscados por una ametralladora .50 en la esquina de La Alcantarilla (nombre de una tienda de venta de carne de res – carnicería -), es entonces que vehículos blindados M-8 Greyhound llegan a apoyar a los soldados que se cubrían desde la parte trasera de los vehículos; pero las ametralladoras emplazadas en sitios estratégicos los barrían por completo. Los cabecillas del alzamiento instaban a la población a través de la Radio Puerto Cabello a adherirse al movimiento, al que calificaban de nacionalista. Mientras esto ocurría, la gente leal al gobierno por medio de la Radio Morón, repetía constantemente lo contrario y aseguraba que la insurrección apenas estaba circunscrita a la Base Naval de Puerto Cabello y que las demás guarniciones seguían fieles al sistema democrático. Sin embargo el gobierno no quería correr el riesgo de que la rebelión se expandiera por medio de los mensajes de los rebeldes, es entonces cuando dos F-86F Sabre de la Fuerza Aérea Venezolana, despegan de Palo Negro y armados con cohetes de propósito general de calibre 5” y ametralladoras .50, destruyeron la antena y la planta de transmisión de Radio Puerto Cabello; en un ataque que no produjo victimas. En la Base Naval después de varias escaramuzas pequeñas, los insurrectos se hacen fuertes en el Fortín Solano (construcción que data de los tiempos de la colonia y que tiene paredes de hasta dos metros de espesor, ubicado en la cima de una montaña), donde según el gobierno, intentan disparar a El Burro; un viejo cañón de gran calibre ya fuera de servicio. En la tarde efectivos del Batallón Carabobo con el apoyo de blindados M-8 vuelven a penetrar a la ciudad hasta la estación de bomberos, capturando a varios insurrectos. Al anochecer los paracaidistas tratan de atacar el Fortín Solano junto con la compañía del Batallón Piar pero son severamente rechazados. Ya entradas altas horas de la noche los combates siguieron a pesar de una fuerte lluvia que caía, sin ningún avance para las fuerzas del gobierno. Los principales combates se encontraban en el barrio San Millán; en cuartel del Cuerpo de Bomberos, en el Liceo Miguel Peña y en el Fortín Solano, donde los cadáveres de los paracaidistas formaban una lúgubre alfombra en el barrizal al pie de la montaña. Las cosas empeoraron para el gobierno cuando en las primeras horas del domingo 3, los tripulantes del destructor ARV Zulia se declaran neutrales y que se niegan a participar en lo que han llamado una lucha fraticida. Pocos minutos después se comunica a Caracas que el destructor se ha declarado en rebeldía. El ARV Zulia amenaza al destructor ARV Almirante Clemente con atacarlo con sus cañones de 114mm si, este no cesa el fuego contra los infantes de marina. A los minutos siguientes cesa el bombardeo. A las 06:00 horas la Fuerza Aérea hace su aparición; bombarderos Canberra y B-25J lanzaron toneladas de bombas sobre el Fortín Solano, que nunca había sido victima de un ataque de esta naturaleza en sus 300 años de historia. Los cazas F-86F Sabre lanzaron más de 24 cohetes incendiarios en varias pasadas. En Puerto Cabello, las fuerzas terrestres leales inician un bombardeo de artillería de campaña de 75 y 105mm para ablandar las posiciones de los Infantes de Marina. Inmediatamente 16 tanques AMX-13M51 pertenecientes al Batallón Blindado Bravos de Apure irrumpen en la ciudad apoyando a los soldados del Batallón Piar. Las fuerzas leales entraron por el Oeste y Este de la ciudad; una tenaza que se cerraría en el corazón de Puerto Cabello. Detrás de cada tanque caminaban más de veinte soldados. En vista de esta táctica, los insurrectos que se encontraban apostados en las esquinas y rincones de La Alcantarilla no desperdiciaron la oportunidad brindada por quienes comandaban las acciones del gobierno. El primer tanque llegó a la zona sin novedad alguna, el segundo tanque llevaba en la parte posterior cerca de 22 soldados, quienes se resguardaban con el tanque de los posibles ataques frontales, pero dejaban libres los flancos y sus espaldas. De repente el segundo tanque fue emboscado, cayendo muertos casi todos los 22 soldados que iban detrás. Esta acción fue la más sangrienta de las registradas esa mañana en Puerto Cabello.  Tanque AMX-13M51 avanza seguido por soldados del Batallón de Infantería General en Jefe Juan Carlos Piar No.31
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“Ayúdeme Padrecito”: El intenso tiroteo destrozó varios cables y postes del alumbrado y cuando los alambres caían al suelo, se producían chispazos que armonizaban con el sonido de fusiles y ametralladoras. La Alcantarilla se convirtió en un infierno, los infantes de marina en las azoteas de los edificios disparaban a todo lo que se movía, mientras los heridos de la emboscada agonizaban tendidos en la calle en medio del fuego cruzado. Es entonces que el Monseñor Luis Maria Padilla, párroco de Borburata y Capellán de la Base Naval en una actitud arriesgada entra en medio de la balacera para rescatar a los heridos atrapados. “Cada momento silbaban proyectiles en el aire, muy cerca de las cabezas de los que cruzaban el patio de la ciudad... como a las siete y media escuché al Coronel Monch que era necesario el auxilio del la Aviación para bombardear el Fortín Solano donde estaba un nido de ametralladoras que no dejaba avanzar. Al poco llegaron los aviones y se efectuó el bombardeo con toda precisión, luego vi que marcharon... los tanques hacia la ciudad con dotación de hombres. A poco rato se escuchó un ensordecedor eco de disparos con distintos estampidos en un trayecto como de dos cuadras que hay entre la primera estación de gasolina y la esquina de la Alcantarilla. A la distancia vi bultos que se movían en el suelo pensé que eran cuerpos humanos, invité a una ambulancia inmediata y fuimos hasta la estación de gasolina, donde estaba un hombre de uniforme tendido, me bajé, lo auxilié espiritualmente. La ambulancia quedó alzándolo y yo partí por el centro de la calle hacia donde estaba el grueso de los caídos que era justamente la esquina de la Alcantarilla. Allí yacían creo que nueve soldados tendidos, dos heridos mortalmente y los demás ya muertos, uno al tocarlo me dijo: “ayúdeme padrecito”. Procuraba echármelo al hombro de pronto llegó una ráfaga de ametralladora que hizo blanco en él, me paré y dándole la absolución y expiró. Otro herido me dijo al tocarlo: “dígale a mi mamá cómo morí”... sobre todos di la absolución y me retiré en busca de ambulancias pero las ambulancias no se atrevían a avanzar porque el fuego se veía cerrado. Entonces advertí mis manos y sotana llenas de sangre...desde entonces me limité a ayudar a las ambulancias y a auxiliar muertos y moribundos...” (Extracto del testimonio del Monseñor Luis Maria Padilla al Consejo de Guerra).  |  | Izquierda: El Monseñor Luis Maria Padilla auxilia al Cabo 2do de la Infantería de Marina Sequera. (Esta fotografía gano el premio Pulitzer en 1963 ) Derecha: Un Guardia Nacional carga a un soldado herido en la emboscada de La Alcantarilla |
Cañones Vs. Fusiles: Los insurrectos se encontraban perfectamente escondidos y camuflajeados dentro de las casas y edificios. Los tanques AMX-13M51 con sus cañones de 76mm entraron en acción para defender a los soldados caídos. Varias casas fueron parcialmente destruidas por los tanques al dispararles a los rebeldes. Un de los primeros edificios en ser atacados fue el Liceo Miguel Peña, donde se encontraban algunos guerrilleros. Los cañones acribillaron la estructura, siendo la primera en ser destruida por los combates. En el Hospital del Seguro Social, los médicos trabajaron sin descanso sábado y domingo. En su huida los rebeldes llegan desde el Liceo hasta el Hospital, entonces los tanques hacen varios disparos pensando que el edificio estaba abandonado y que solo se encontraban los guerrilleros adentro. “El primer cañonazo pegó en la pestaña de la parte más alta del hospital. El segundo disparo hizo blanco dos metros más abajo. Este cañonazo atravesó a todo lo largo el edificio y la gigantesca bala fue a caer a unos trescientos metros. Los pacientes comenzaron a bajar a toda carrera y llenos de consternación. Muchos se abrazaron con médicos y periodistas y les suplicaban que no les dejaran morir aplastados por el edificio que ya presentaba varias grietas. Unos médicos improvisaron la bandera internacional de la Cruz Roja. Con una sabana blanca y un frasco de mercurocromo resolvieron el problema. La bandera fue colocada en tope del edificio...” (Alí Brett Martínez, Historia de una Rebelión, pagina 23). En la zona del cuartel de bomberos, los tanques avanzaban aplastando toda resistencia. Muy cerca de la vía a Goaigoza, dos casas fueron destruidas. Sobre las vías del ferrocarril que pasa por la zona, había doce cadáveres en línea. Los soldados al pasar por ahí reconocieron a uno de los muertos: el Sub-Teniente (Ej) Luis A. Rivero Sonoja; los soldados exclamaban “¡¡¡Es mi teniente, Es mi teniente!!!”. De inmediato los tanques se aprestaron a cañonear las casas de las cuales, según los soldados, habían disparado contra sus compañeros de armas. Al norte de la ciudad el Batallón Carabobo y una compañía de Guardias Nacionales avanzaban exitosamente con el apoyo de cañones S/R M-40 de 106mm., logrando capturar a varios rebeldes.  Tanque AMX-13M51 dispuesto hacer fuego contra las posiciones rebeldes
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Mientras esto pasaba en tierra, en la rada de la Base Naval, a las 08:00 horas un ultimátum es enviado al alzado destructor ARV Zulia para instarle a que se rinda. Los tripulantes contestaron que un Oficial Superior fuera al destructor para negociar. Sin embargo poco tiempo después los oficiales rebeldes del ARV Zulia se entregan. A las 09:30, el destructor ARV Clemente empieza a bombardear el Fortín Solano que estaba siendo duramente castigado por la Aviación; sin embargo el Fortín ya había sido abandonado por los pocos sobrevivientes de los primeros bombardeos. A eso de las 11.00 horas se comunica a todas las Unidades que la Base Naval había sido recuperada y una hora después dos helicópteros transportando al Coronel Monch y su Plana Mayor aterrizan en la Base. 2BR.jpg) Destructor ARV Nueva Esparta. Este buque para el día del alzamiento se encontraba en reparaciones en el dique seco de la Base. Su gemelo, el ARV Zulia bombardeo con los cañones de 40mm las instalaciones de la Infantería de Marina, antes de amotinarse
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Desenlace: Al mediodía del domingo 3, el 60% de Puerto Cabello estaba ya en manos de las fuerzas gubernamentales al mando del Coronel Monch. Se dan las órdenes para perseguir y encontrar a los líderes de la insurrección. En horas de la tarde, los infantes de marina se baten en retirada ante el continuo y rápido avance de los tanques AMX-13 leales. A las 15:00 horas se inicia el ataque que le da el tiro de gracia a las posiciones rebeldes, combates calle por calle, casa por casa en una operación de limpieza eliminando a los francotiradores que quedaban. Finalmente las operaciones terminaron oficialmente a las 19:00 horas. En su huida varios infantes de marina iban tomando las casas de los civiles (específicamente el barrio La Isla) y allí se vestían de paisanos quitándose hasta la ropa interior que es de color verde y que los podían delatar ante las tropas leales. A la mañana siguiente numerosas familias del lugar abandonan sus hogares y corren en busca de protección de las fuerzas leales, que según los lugareños realizaron ejecuciones a los rebeldes. Unos de los cabecillas de la insurrección, el Capitán de Fragata Pedro Medina Silva es detenido mientras intentaba burlar el cerco de las fuerzas leales al gobierno al no saber el santo y seña. Mas tarde, el Capitán de Navío Manuel Ponte Rodríguez se entrega. Parte de Guerra: Fuerzas leales al Gobierno: Fuerzas Terrestres: Unidad: | Efectivos / Equipos: | Batallón de Infantería Carabobo No.41 | 615 / Cañones S/R M-40 de 106mm | Dos compañías del Batallón de Infantería General en Jefe Juan Carlos Piar No.31 | 300 | Dos compañías del Batallón de Paracaidistas José Leonardo Chirinos (FAV) | 300 | Una compañía del Batallón de Infantería Girardot | 175 | Una Batería Mixta del Grupo de Artillería de Campaña Salóm | 135 / Obuses remolcados M-1A1Howistzer Pack de 75mm y M-1 Howistzer de105mm. | Una compañía del Batallón de Infantería General en Jefe Simón Bolívar | 134 | Una compañía del Batallón Blindado Bravos de Apure No.4 | 116 / 16 tanques ligeros Crusot Loire AMX-13 M51. | Policía Militar | +100 | Destacamento No.55 (Guardia Nacional) | 600 |
Fuerza Aérea Venezolana: Unidad: | Aeronaves: | Escuadrón de Bombardeo B-39 | BAC Canberra B.2 | Escuadrón de Bombardeo B-40 | B-25J Mitchell | Escuadrón de Caza C-35 | F-86F Sabre | Escuadrón de Caza C-36 | D.H. Vampire |
Por la Armada Venezolana los destructores ARV Almirante Clemente, ARV General Morán y ARV Zulia (antes de rebelarse) que realizaron bombardeos costeros. Fuerzas Rebeldes: Unidad: | Efectivos | Batallón de Infantería de Marina Rafael Urdaneta No.2 | -1.000 | Policía Naval | +150 | Destructor ARV Zulia | La mayoría de la tripulación. | Guerrilleros castro-comunistas | +50 |
Si el alzamiento hubiera triunfado el Plan de Operaciones de los insurrectos era el siguiente: La infantería de marina tomaría el total control de Puerto Cabello, para luego invadir la ciudad de San Felipe, estableciendo un fuerte de avanzada en Chivacoa, desde donde vigilarían las carreteras Chivacoa-Valencia y la Coro-Morón. Además desde un principio la ocupación de el aeropuerto y la vecina población de El Palito. El Destacamento No. 55 de la Guardia Nacional (que desde el principio estaba en los planes de los rebeldes, pero esta unidad se “arrepintió” a última hora) se hubiera encargado de el patrullaje de los muelles, de la ciudad, y oleoducto, industria y petroquímica. Finalmente la Policía Naval cuidaría las instalaciones de la Base Naval. Nuca se supo exactamente la cifra de muertos de esta rebelión. Muchas de las victimas fueron sepultadas en fosas comunes sin actas de defunción y lo único que los identifica es una cruz, cuya placa se lee: “2.6.1962, Recuerdo de los caídos”. El gobierno de ese entonces dio la cifra de 80 muertos, entre civiles y militares. Sin embargo, las cifras extra-oficiales dan aproximadamente más de 300 victimas fatales e igual número de heridos.
Uno de los panfletos lanzados por los aviones de la Fuerza Aérea a los infantes de marina: “Las Fuerzas Aéreas identificadas en su absoluta lealtad con las otras fuerzas hermanas, conmina a los oficiales rebeldes de la Infantería de Marina a rendirse incondicionalmente. Tienen plazo perentorio. Si no lo hacen serán bombardeados”. La triste historia de Caín y Abel; una lucha entre hermanos que se ha repetido durante años, empezando desde la Guerra de Independencia, hasta nuestros días. | PROTAGONISTAS | _Luis_Rivero_Sanoja.jpg) ST (Ej) Luis Rivero Sanoja |  CN. Guillermo Ginnari Troconis |  CN. Jesús Carbonell Izquierdo | AlfredoMS.jpg) GB (Ej) Alfredo Mönch Sievert |  CN.Manuel Ponte Rodríguez |  CF. Pedro Medina Silva |  CC. Víctor Hugo Morales | |
FOTOGRAFÍAS 


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