Fuerza ArmadaArtículosGalerías fotosForoDescargasFAV Club News
 

 

¿Quién fue realmente el primero en volar?

 

Por todos es aceptado el hecho que los hermanos Wright fueron los primeros hombres en volar, justo hace ahora 100 años. Pero, ¿fueron ellos realmente los primeros en volar? En realidad no, ya que antes de ellos varias personas habían volado, con poco éxito, pero aún así volaron. Veamos, el alemán Otto Lilienthal, experimentó con gran éxito usando planeadores de su invención y voló innumerables veces 12 años antes, pero trágicamente falleció durante uno de los vuelos. Sin embargo, el argumento para dejar en tierra a Lilienthal fue que sus aparatos no tenían motor. También podría reclamarlo el ruso Mozhaiski, quien si le colocó dos motores a vapor a un monoplano que construyó y que a los mandos de su piloto Golubev, dio un salto por el aire de cerca de 30 metros de longitud luego de rodar por un plano inclinado para darle impulso. Sin embargo, estos pequeños saltos no fueron considerados un vuelo real por ser tan cortos.

El siguiente fue el inventor francés Clemente Ader, quien reclamó haber volado en secreto en 1890 en su aparato llamado Eolo. Pero no podía probarlo, así que construyó una segunda y tercera máquina, ambas llamadas avión, cuyas alas se parecían a las de un murciélago. Infructuosamente intentó probar su tesis frente a oficiales del ejército francés en 1897, pero no logró más que dar unos pequeños saltos para caer de nuevo al suelo. Los franceses reclamaron con orgullo nacional años después que Ader había sido el primero en volar, pero al no tener pruebas que lo sustentaran, el argumento fue desechado.

Luego está el Profesor Samuel Pierpont Langley, quien comenzó sus experimentos con aviones a escala desde 1890, para luego construirlos a un tamaño mayor, con tal éxito que lograron despertar el interés del ejército norteamericano. Posteriormente, en 1903 Langley construyó un aparato con dos juegos de alas en tandem (uno detrás del otro) y un motor moderno de explosión en el medio. El aparato llamado Aerodrome, era lanzado a través de unos rieles por un mecanismo bastante complicado desde una casa flotante hacia el río Potomac en Washington DC. Pero el aparato falló cayendo al agua y el ejército norteamericano le retiró los fondos. Aún así el éxito fue reclamado tiempo después por un grupo de personas, arguyendo que el aparato se encontraba facultado para volar, y para probarlo el propio Glenn Curtiss, archirival de los hermanos Wright lo voló, pero fue necesario hacerle tantos cambios que el aparato ya no era el mismo.

En Inglaterra, un exiliado norteamericano de nombre Gustavo Whitehead, alegó haber volado frente a 20 testigos en un aeroplano de su invención, el N°21 una distancia de 850 metros, a 15 metros
de altura, su avión era impulsado por un motor de 12 cilindros que utilizaba un combustible secreto.

Otros reclaman la gloria para el brasileño Alberto Santos Dumont, quien ya se paseaba por París en dirigibles de su invención desde el año 1899 y quien en 1906 fue el primero en volar en Europa en su biplano canard llamado14bis. Los defensores de Santos Dumont alegan que fue el primer aviador que voló controladamente y sin ninguna ayuda por sus propios medios, descalificando a los hermanos Wright porque un si
stema de catapulta para impulsar el avión al aire e imprimirle fuerza para ayudarlo a despegar.

Por último, recién llegado a la competencia por la gloria de haber sido el primero en volar, está el neozelandés Richard Pearse, para quien sus coterráneos reclaman el mérito de haber volado en 1903 en un monoplano hecho con bambú, tubos de metal y movido por un motor de su invención, en su granja de Waitohi, al sur de Nueva Zelanda. Esto sucedió 9 meses antes que volaran los hermanos Wright. Pearse trabajó en secreto en la construcción de varios aviones, ya que la comunidad en que vivía era sumamente religiosa y cualquier experimento era tildado de herejía. Las investigaciones realizadas hablan de varios vuelos controlados que han sido testificados por más de 70 personas, aunque el propio aviador, era tan perfeccionista y modesto que nunca consideró que sus vuelos fuesen exitosos, y reconoció el mérito de los hermanos Wright en dos cartas dirigidas a un periódico en 1915 y otra en 1928.

La polémica sigue, partidarios de todos los mencionados abogan por un pedazo de fama para sus naciones, sin embargo los hermanos Wright ganaron su lugar en la historia. Trabajando en secreto, lejos de la prensa y la publicidad hasta asegurarse de haber obtenido la patente de su invento, precavidamente documentaron sus famosos vuelos para que nadie dudara de su palabra. Dedicados a llevar a cabo su cometido utilizando mucho ingenio, esfuerzo, y una increíble capacidad de improvisación lograron coronar para el mundo entero la gloria de ser los primeros en volar.

 

Fabián Capecchi
FAV-Club, Diciembre 2003

Derechos de autor
 

"Para todo documento (fotografía, Ilustración o cualquier reportaje) publicado en esta pagina; FAV Club se reserva todos los derechos, incluso para el caso de concesión de patente o modelo registrado. Sin nuestra previa autorización por escrito y debidamente confirmada no debe ser reproducido ningún documento, ya sea por medios convencionales o digitales ni puesto al alcance de terceras personas sin el respectivo crédito original y tampoco debe ser utilizado de otro modo ilícitamente por el receptor o tercera persona. Las contravenciones obligan a indemnización por perjuicios." LEY INTERNACIONAL DE PROPIEDAD ARTÍSTICA Y LITERARIA.

Visitas desde febrero de 2001